Tema Febrero

Amistad - Aspectos - 3

desde: Hazrat Inayat Khan -

In an Eastern Rosegarden

(véase también consejero)

Aquí podéis escuchar a todos los temas



Cubriendo Imperfecciones

Hay una actitud que vemos a menudo en amigos, y esa actitud revela un secreto divino. Es la tendencia a encubrir delante de otros cualquier falta que nuestro amigo haya cometido; y no sólo a cubrirla de la vista de los demás, sino incluso de la nuestra. Al no pensar nunca en ello, al no mirarlo nunca, al interpretarlo de manera diferente, tal ser humano transforma lo malo de su amigo en bueno.

Y cada pequeño punto bueno de su amigo, aunque sólo pese una onza, lo transforma en una libra. La aprecia y admira tanto, la eleva tan alto, la considera tan grande, que otra persona no puede imaginar cómo esta insignificante idea, este ligero mérito, puede ser valorado tan alto.

Sin limitación

Al principio de mi búsqueda interior, cuando fui a mi murshid no hubo fin a mi entusiasmo, no hubo fin a mi devoción, no hubo fin a mi excitación por ello. Le dije a todo el mundo que conocí cómo me sentía sobre la personalidad de mi murshid.

Una vez, en respuesta a mi profundo sentimiento, mi murshid dijo: ‘La amistad en el camino de Dios, la amistad en el camino de la verdad es más grande que cualquier amistad en la vida’.

Y en aquel tiempo conocí a un hombre muy erudito en Hyderabad, con quien hablé sobre las cosas más profundas de la vida. Él estaba muy interesado en escuchar pensamientos tan profundos de un joven, y dijo que le gustaría escuchar más de mí. Y en mi gran entusiasmo le dije: 'Si viera Usted a mi maestro se daría cuenta de que no hay nadie en el mundo entero que se pueda comparar con él, tan grande es él, tan maravillosa es su personalidad, tan bendecida es su presencia, tan inspiradora su mirada, tan pacífica su atmósfera'. Él dijo: 'Me gustaría mucho conocerlo. ¿Dónde vive?’ Le dije, y entonces él exclamó: '¿Allí? He vivido allí durante veinte años; ¡está justo al lado de mi casa! ¿Cómo se llama? Le dije, y él dijo: ‘Lo he conocido todos estos años, pero nunca pensé que fuera tan grande’. En veinte años no había visto lo que yo había visto en unos pocos meses. Es la amistad la que nos ilumina; y es la distancia la que mantiene nuestros ojos cubiertos.

Si somos amigos, y si no podemos entendernos, entonces todavía no somos amigos, sólo pensamos que somos amigos. Pero si nos entendemos, entonces todos los puntos hermosos en ambos se hacen mil veces más claros debido a esa amistad. En la amistad no hay ninguna limitación.

La Amistad de Dios

Por último, llegamos a la expresión más misteriosa y, sin embargo, conocida por todos en el camino religioso: la Gracia de Dios. ¿Qué es? Es la amistad de Dios. Es la emoción amistosa de Dios. No es la cualidad juzgadora de Dios. Cuando llega la gracia de Dios, no viene diciendo: ‘¿Eres digno, eres indigno, lo mereces, no lo mereces?’ Viene como emoción, amor, devoción, la admiración viene de amigo a amigo. No hay límites para ello.

Está bien que alguien diga que porque en la encarnación pasada ha hecho tanto mal, esta vida la pasa mal con mucho sufrimiento; o que en la encarnación pasada ha hecho tanto bien, que esta vez se ha enriquecido. Y está bien que otros digan que cuando van al infierno por sus pecados serán azotados y golpeados y puestos en el fuego. Pero cuando miramos la gracia de Dios, olvidamos todas estas cosas; ya no podemos distinguir ninguna regla, ninguna ley, ningúno merecedor o indigno. Sólo hay una cosa, y es el amor; el amor que está por encima de la ley.

La gracia de Dios no viene especialmente a los piadosos, no viene necesariamente a las personas que son muy buenas, ni viene fácilmente a las personas que son muy ocultas o místicas. Viene como el amor viene de amigo a amigo. Cuando el amor llega, viene sin una concepción de bien y mal. Es una emoción, es el levantamiento de la ola, es un sentimiento divino que viene. Se eleva como una corriente y cae sobre la persona en forma de mil regalos. Puede ser como inspiración, puede ser como consuelo, puede ser como salud, puede ser como paz, puede ser como descanso, puede mostrarse en mil formas diferentes.

El conocimiento de lo que complacerá a tu amigo, si es que llega a ti, sólo llegará si realmente sabes lo que es amistad. De lo contrario, puedes presumir que eres un amigo, y toda tu vida puedes tratar de complacer a tu amigo, pero nunca serás capaz de hacerlo.

Lo mismo sucede con Dios. Puedes hacer todas las buenas acciones posibles y ofrecer mil oraciones, y sin embargo, si no sabes lo que le agrada a Dios, no recibirás Su agrado. Pero no viene del conocimiento; sólo viene de la amistad. La amistad es una acción automática, es una devoción inocente, una entrega inconsciente, un sentimiento puro con profundidad, con vida. Automáticamente ese sentimiento trae la gracia. Por lo tanto nadie puede decir por qué una persona es amiga de otro. No podemos ser el juez de eso; no podemos entenderlo. Y así nadie puede decir por qué Dios se complace en esta o aquella persona. Algunas veces vemos que las personas que no lo merecen tienen una gran riqueza; y entonces aquí hay otros que, si tuvieran dinero, realmente harían el mejor uso de él. Algunos no parecen merecer la posición o el rango que tienen; otros tal vez a nuestros ojos merecen más; y sin embargo a los ojos de Dios es diferente. Es porque lo merecen, aunque no vemos por qué y cómo. Y lo mismo sucede con la amistad.

Cuando alguien le dijo a Majnun: ‘Majnun, Leila no es guapa, ¿por qué eres tan devoto de Leila?’ Majnun contestó: ‘Para ver a Leila debes pedir prestados mis ojos’.

Cuando juzgamos a las personas, ¿vemos con los ojos de Dios, vemos los sentimientos que Dios tiene hacia ellas? Y cuando no podemos ver de esta manera no tenemos derecho a cuestionar por qué otros están en tal o cual posición en la vida, por qué algunas personas son ricas, por qué están en una gran posición; todo es una especie de batalla con Dios. Y los que aprenden este único principio: que con un amigo debemos hacer lo mejor hasta el final, para demostrar que somos dignos de su amistad; y los que tratan de hacer todo lo posible por considerar el placer y el desagrado de Dios sin pensar en la recompensa o en ninguna respuesta de Él, son los que realmente conocen el significado de la amistad


Cuando Él te da un golpe, Él puede dar un golpe

incluso de la mano de tu amigo más cariñoso;

y cuando te acaricie, puede que te acaricie

por la mano de tu enemigo más amargo.

 

Vadan - Alapas


(Maheboob Khan, el hermano de Hazrat Inayat Khan, ha compuesto música a una serie de aforismos de Hazrat Inayat Khan en mitades del siglo anterior, como ésta ‚How Shall I thank Thee‘. Mohammed Ali Khan, el primo de Hazrat Inayat Khan, ha cantado esta canción en un concierto en Zurich alrededor del año 1956 – aquí la podéis escuchar)


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